Con risas, cantos y aplausos la cuenteria se toma las calles Capitalinas haciendo de estas un espacio de cultura y entretenimiento que nació hace más de 20 años, producto de su crecimiento y de la acogida entre los colombianos es el movimiento  propio de las universidades.

Como toda profesión la cuentrería también tiene una ardua preparación, que consiste en talleres de expresión oral y corporal, convirtiéndose así en la base fundamental de este arte.

Pero los jóvenes son los que más frecuentan sitios como el parque de Usaquén, Salitre plaza y el Chorro de Quedo, puntos clave de encuentro para los cuenteros capitalinos y su público.

Narraciones históricas, cómicas y surrealistas son las características de estos lugares, los cuales no dejan de lado el entretenimiento y juego hacia su público.

Hablarle a jóvenes y adultos suele ser más sencillo que a niños porque ellos son un público más complejo de manejar, son tan sinceros que si no les gusta lo que se esta contando simplemente se levantan y se van y dicen "no me gusta como habla ese cuentero", pero si por el contrario les gusta mucho se ríen como nunca y piden a sus padres volver los a llevar a aquél lugar.

Todos los públicos son diferentes por ende hay varios cuenteros unos especializados en diferentes categorías como narrar cosas de la vida cotidiana, historia de nuestro país pero utilizando diferentes nombres y sujetos con el fin de crear conciencia y mirar que tanto sabemos los colombianos de historia, así mismo hay quienes se dedican al chiste únicamente.

Tal motivo ha hecho que los cuenteros actuales se dediquen a narrar arte no burla en la que se ridiculizaba a la gente sino por el contrario mostrar como lo que nos sucede día a día son enseñanzas que nos sirven y también como lo que hicieron nuestros antepasados han sido la bases de nuestra historia.